Tras haber leído el artículo mi opinión con respecto a
esta pregunta es que sí es pública si tenemos en cuenta su financiación. Tanto
el titular como los trabajadores proceden del ámbito público. Pero debemos ir
más allá de este significado, y debemos plantearnos si la escuela pública
responde a las necesidades de la sociedad.
Por lo tanto, más allá de esta idea económica podemos
decir que nuestra escuela pública está muy alejada de responder a las
necesidades de la población. Por un lado, encontramos que la escuela ha
respondido en muchas ocasiones al poder político, utilizándola con fines
partidistas. Esto mismo anula que sea pública, ya que solamente favorecerá a
algunos. Y, además de los políticos, puede estar subordinada a otros intereses
ajenos a la población.
En segundo lugar, podemos observar que en la escuela
pública (a diferencia de las escuelas privadas) se ha ido reduciendo, y, por lo
tanto, se han ido condensando las horas dedicadas a las diferentes asignaturas.
Esto tendría algo de sentido si el tiempo que se van quedando libre se dedicara
a aquellos que, por una u otra razón, necesitan ayuda.
En tercer lugar, vamos a ver que la actuación de
muchos profesores está guiada por motivos personales. Hay una falta de vocación
que se demuestra en diversos aspectos y que influyen en la calidad de la educación.
Por ejemplo, las horas que deberían aprovechar para la preparación de sus clases,
en ocasiones, se las toman como tiempo libre remunerado.
En el tema de los profesores encontramos otros
problemas. Muchos de ellos solo quieren dedicarse a impartir su clase, evitando
de esta forma otro tipo de actividades que pueden resultar necesarias. Así, no
quieren ser parte del consejo escolar, ni quieren dedicarse a otro tipo de
actividades relacionadas con el centro y los alumnos (como las tutorías).
En resumen, más allá de las clases, vemos que hay un
nivel de compromiso muy bajo en lo que respecta al trabajo de los profesores.
Y, en mi opinión, son datos que se pueden ir cambiando si cambia la mentalidad
con la que se ve a la educación de hoy en día. Es responsabilidad de los que se
dedican a la enseñanza o de los que se van a dedicar a ella hacer todo lo
posible por que cambie lo que esté en nuestra mano, de que la educación deje de
tener matices egoístas para prestar un
buen servicio a la sociedad.
Estoy de acuerdo con el artículo. La labor docente ha ido perdiendo interés tanto por parte de la sociedad, como por parte de la propia profesión. A la clase política poco le ha importado lo que sucede en las aulas y esto ha provocado que las diferentes leyes educativas se hayan alejado de la realidad docente; además, cualquier intento de cambio o de consenso se ha visto reducido a la nada por el grupo político contratio al que lo propone.
ResponderEliminarPor otra parte esta desidia ha acompañado al cuerpo docente que se ha visto abandonado por la administración y en muchos casos se ha adoptado la actitud de si vosotros no me apoyáis, yo no trabajo.
Coincido en que nuestra aportación para que las cosas mejoren es que entremos en el mundo educativo con otra mentalidad para tratar de crear una sociedad mejor.
Manuel Berenguer Alés